domingo, 22 de marzo de 2015

#2

#2
Sentí una brisa helada y un escalofrío recorrió mi cuerpo... Abrí mucho los ojos y estaba ahí de nuevo, aquella criatura espeluznante, tendiéndome su mano para que lo acompañase. Yo negué con la cabeza muy asustada; no esperaba verlo otra vez... El ser puso una mano sobre mi cabeza y la acarició con rencor... ¿Por qué? 
Digo rencor porque eso es todo lo que podría notar en sus ojos negros azabache, en la profundidad de sus ojos negros.
Ya había soñado con él, pero esta vez era real, estaba aquí, a mi lado, en este bosque, y me miraba con rencor y sonreía con lascivia... lascivia de nuevo. Esta criatura me provoca náuseas, se nota tan...  perverso... 
Abre su boca y salen unos insectos rojo rubí y... ¡Todo pasa muy de repente! Ya no puedo ver...

#1 Aquel ser...

#1 Aquel ser...
... Abrí mis ojos, ¡uff! no fue real... Estoy bien, él no está aquí... En mi sueño me veía una criatura desconocida, me miraba de reojo y sonreía con lascivia, me extendía su mano monstruosa; yo sólo lo miraba con mis ojos castaños asustados y mi pulso a mil. La criatura me decía que no debía temer, que podía ir con él y ser feliz, ser libre, y en ese momento se acercó rápidamente, yo grité y... Desperté.
Vaya sueño... Qué criatura tan terrorífica era aquella, que me invitaba a su banquete, con sus sirvientes pecadores, que me incitaba a beber de su copa
con sangre. Aquel malvado ser que se presentó ante mi simpático, pasivo y me dijo su nombre... Su nombre era... era...