domingo, 31 de julio de 2016

Mi cielo...

Supongo que... la culpa es mía por habérmelo tomado todo tan en serio...
Supongo que la culpa es mía por haber dado todo de mí, hasta el cansancio, los últimos 8 meses.
Sí, ha de ser mi culpa amarte tanto.
Supongo que no soy lo que querías, lo que esperabas...
Supongo que te cansé, o te aburrí...
O... supongo... que sólo haz jugado conmigo.
No sé cuando vayas a leer ésto, podría ser hoy mismo, mañana, o dentro de un mes, un año.
Supongo que no puedo más...
Supongo que... me estás perdiendo conscientemente...
Supongo que... no haz luchado por mí... O no lo sé, ¿cómo saberlo realmente? Yo sólo escribo lo que siento.
Supongo que... No, no supongo; siento que no me amas. Y vale, ¿por qué lo harías? Si no es tu obligación.
Supongo que quieres ser libre, y lo eres, créeme que nunca te he amarrado, no te imploro que te quedes.
Supongo que... No, otra vez no supongo; valgo mucho.
Si es que quieres estar conmigo, si es que realmente me amas (porque no merezco menos que amor), entonces ¡valórame! ¡Hazme feliz! Porque al menos, éstos días no haces más que aumentar mis ganas de llorar, y dañar, dañar, dañar mi pequeño corazón de cristal... Te has vuelto tan seco. Tan desinteresado, despreocupado. Y ni hablar de lo insegura que me he sentido; antes al menos intentabas hacerme sentir mejor, te preocupabas, respondías de manera amena, y eras... tan tierno.
¡Dime, amor mío, si cometí un error! Si he causado yo tus cambios irremediablemente amargos.
Dime, dime, dime! Acaba con mi incertidumbre... ¿Me has mentido? Sigo sintiendo que me ocultas algo... Si lo que te atemoriza (pff) es perderme, con mayor razón, ¡dime! Bien sabes que las mentiras son probablemente la cosa que más odio en éste mundo.
¡Háblame, luz de mis ojos! ¿Realmente estamos por acabar? ¿Qué te ocurre conmigo? ¡Cuéntame si estás cansado! O si algo te impide ser del que me enamoré, ¡dime!

No sé, vida, si estás jugando conmigo... Pero si es así, por favor, detente. Mi tiempo de jugar ya pasó.
Si quieres algo de un rato (después de intentar por 7 meses algo serio), oh, por favor, no lo hagas conmigo... No soy para eso.

Para finalizar tantas ideas, y sin un verdadero cierre:
Te amo. Y como he visto mucha televisión desde niña, y soy muy dramática, puedo prometerte que: realmente te amaré siempre.


P.D.: si he cambiado, ha sido porque tú lo haz hecho.